Ex Hacienda La Blanca

En el poblado de Santa María Ixcotla, en el municipio de Hueyotlipan, Estado de Tlaxcala se localizan los restos de esta ex hacienda conocida como La Blanca, una construcción de 1867 a base de técnicas como el adobe y muros limosneros. 

En la actualidad conserva restos que dan idea de la conformación general de su casco principal, pero es sin duda su antigua troje de 30 metros de largo por 8 metros de ancho y 7,50 metros de alto la que mejor se conserva, incluso, hay iniciativas por parte de los pobladores de poder reutilizar este espacio como un salón de usos múltiples para la comunidad. 

Sobre su historia

Se sabe que la ex hacienda La Blanca, estuvo hipotecada en favor del México City Bank. Esta institución ganó un juicio mercantil contra el entonces dueño, señor Martín García, por lo que en noviembre de 1905 se decretó un embargo sobre la propiedad. García se opuso y tuvo que emplearse la fuerza pública para llevar a cabo la ejecutoria legal. (1) 

Para darse una buena idea de la grandeza de esta hacienda, para el año de 1915 le pertenecían 1,654 hectáreas, incluso formó parte de la ruta de haciendas pulqueras de México. En la actualidad los paredones que mejor se conservan ocupan un terreno de 70 metros por 50 metros aproximadamente, donde se puede identificar espacios como la troje, entrada principal, patio principal e incluso algunas habitaciones. 

Como se puede observar en las fotografías, la hacienda como otras muchas, cuenta con un árbol muy representativo que incluso pareciera señalar el punto exacto de un lugar, marca o acontecimiento y como el patrimonio cultural tangible no es nada sin el patrimonio intangible como lo son historias vividas en los espacios, tradiciones de los pobladores o leyendas, te compartimos una leyenda muy interesante que se conserva sobre este antiguo casco hacendario y su característico árbol.

 Esta leyenda fue compartida por la página de Facebook Raíces Hueyotlipan Tlaxcala

EL ÁRBOL DEL QUEMADO Y LA MUJER DEL POZO
 

Después de que Pedro y Nicolás Susano líderes agraristas y oficiales arenistas invadieran la hacienda de Tepalca y mataran al administrador, tomaron la hacienda de Santa Cruz y su anexo Tepepa junto con los pueblos de San Mateo e Ixcotla, explotaron la hacienda de La Blanca para finalmente adquirir las grandes haciendas de Recoba y San Antonio Techalote.

Bajo el amparo del General arenista Adolfo Bonilla se fusiló al entonces dueño de la hacienda La Blanca para tomar dicha propiedad y ser repartida en concesiones arenistas. Durante la invasión y fusilamiento del dueño, éste declaró en su angustioso y tormentoso interrogatorio haber matado a un peón de la vecina hacienda de Santa Cruz Cuaximala.

La tradición oral cuenta que el dueño de la hacienda sólo tuvo una hija de nombre Dolores, la cual, al cumplir dieciocho años se enamoró perdidamente de un joven peón proveniente de la vecina finca de Santa Cruz, el cual todas las noches acudía a ver a su amada novia. Cobijado por las sombras, trepaba un enorme árbol que yacía en la entrada de la hacienda y ya pasada la media noche partía de nuevo trepando el enorme árbol.
 
Un día el capataz de la hacienda se dio cuenta de la relación que mantenía Dolores con el joven peón, éste comunicó a su padre lo que sucedía durante las noches al irse todos a sus aposentos. El dueño encolerizado se dispuso a vigilar por varios días el tórrido romance que su hija mantenía en secreto. Una noche escondido entre los magueyales esperaron pacientemente a que el joven peón hiciera su aparición y trepara el árbol, momento en el cual el padre de Dolores aprovechó para prenderle fuego y quemarlo vivo.
 
Ante los gritos angustiosos del joven, Dolores salió a su encuentro pero fue retenida por su padre, la joven vio como el gran amor de su vida era carcomido por las enormes llamas de fuego, poco a poco los lamentos se fueron atenuando y con ellos una vida se perdía entre la brumosa oscuridad de la noche.

Meses más tarde y ante ya una inminente invasión del movimiento armado Revolucionario, su padre financió el casamiento de Dolores con un rico hacendado del Estado de Hidalgo quien triplicaba su edad. Dolores, al nunca haber perdonado a su padre por el asesinato de su joven novio, dos días antes de su partida y aprovechando la ausencia de su padre tomó su rifle y caminó hacia el patio central donde yacía un enorme pozo de agua, se paró en la orilla y se disparó en su bello rostro. Su padre al recibir la terrible noticia perdió la cordura y pasó los siguientes días al lado del pozo, hasta que las fuerzas arenistas lo encontraran de rodillas divagando y balbuceando el nombre de su hija.
 

La tradición oral cuenta que nunca pudieron sacar el cuerpo de Dolores del pozo y que aún en las noches se pueden escuchar lamentos que emanan del interior de éste. También son muchas las voces que han contado ver por las noches unas enormes lenguas de fuego que brotan del enorme alcanfor que yace ante la entrada de la hacienda y de vez en cuando se puede observar la silueta de una mujer con el rostro desfigurado que yace a un lado del mismo.

Debido al deterioro y falta de interés por recuperar el inmueble, CAMMARQ de forma independiente ha realizado un levantamiento fotogramétrico sencillo del actual casco a manera de documentación, por lo tanto, no contamos con más información al respecto pero como siempre, te invitamos a comunicarte con nosotros si tienes alguna pregunta o información que ayude a conformar la historia de nuestro patrimonio.

Seguiremos compartiendo modelos 3D de la hacienda, algún testimonio y parte de su historia haremos que permanezca.

Fuentes:

(1) El prosperato El juego de equilibrios de un gobierno estatal (Tlaxcala de 1885 a 1911), Ricardo Rendón Garcini.

Actividades realizadas: 

Documentación fotográfica

Fotogrametría aérea con dron

Entrevistas en sitio

Fecha: 

Marzo 2020

 Roma Sur, CDMX, México

Tlaxcala, México

CONTACTO

+52 55-6817-7346

contacto@cammarq.com

 

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